Porque a veces ese niño es más bien perverso y se empeña en esconderse...

lunes, enero 31, 2005

Tiempos extraños

El fin de semana ha sido todo lo que no esperaba que fuera. De repente, y sin previo aviso (estas cosas funcionan así) han surgido en mí montones de dudas. Me ha llegado a casa un paquete con lazo incluído en el que se puede apreciar una nota con mi propia letra en la que pone "muchacho... se avecinan tiempos extraños". Así que de repente... yo que me sentía bastante optimista últimamente... me encuentro siendo la mitad de mí... y me vuelvo a sentir el "niño veleta" que tantas y tantas veces he sido...
Me he pasado el fin de semana preguntandome cosas tan triviales como ¿qué verá en mí el resto de la gente?... ¿pensarán que soy como yo siento que soy?... ¿o vivo en mi propia mentira?... Se que mi gente cercana me quiere... eso está claro, pero la duda radica en si me quieren por autoimposición... o porque me lo he ganado y me lo gano.
Me he planteado cada ingrediente que conforma la salsa que es mi día a día. Me he planteado las amistades... valorando un poquito lo bueno y desaprobando en exceso lo malo o simplemente lo menos bueno. Me he planteado en exceso mi función en el trabajo dados los últimos acontecimientos... planteandome si es necesaria tanta presión en un cuerpo tan pequeño... planteandome si estoy a la altura, o todo esto se me queda grande... si estará orgulloso quien deba estarlo... si infundo respeto y confianza a la vez... o si mis empleados me odian más de la cuenta (lo cual, sinceramente... no preocupa demasiado. Si he aprendido algo en estos años, es que estamos en la misma empresa, pero en bandos diferentes).
Me he planteado todo lo relacionado con mi tema económico... Me he planteado si es normal del todo la soledad que siento a veces en casa, que soledades hay muchas, pero yo ahora mismo tengo la que oxida. Me ha planteado si soy justo en el amor... Me he planteado, aunque eso es más cotidiano, los desfases de los fines de semana que salpican a los lunes... Me ha planteado todo, y a la vez nada...
¿Y a qué conclusión he llegado? ¿Qué solución he obtenido? Simplemente... que vivo tiempos extraños. Es la época perfecta para cojer la guitarra y dejarme llevar. Eso... si no la rompo antes.


Escuchando "Scandinavia" de La Habitación Roja

viernes, enero 28, 2005

Niño Luna

En silencio, para que nadie me oiga, guardo tu nombre en la comisura de mis labios...
Con los ojos cerrados, para que no quede reflajada, aun mantengo tu sonrisa en mi retina...
Vestido hasta el cuello, para que nadie pueda verlo, llevo tu nombre escrito en mi cuerpo
Escondido, para no parecer vulnerable, todavía observo noche y día tu ventana sentado en la acera de la calle más fría que podría encontrar... Acompañando a la Luna por las noches para que no se sienta sóla.
Prometí que así sería... Y aunque la sensatez y la cordura me tiran de la mano... sigo mirando a tu ventana.

A cambio sólo te pido una cosa... No me saludes por cortesía, ni muestres interés por mí para sentirte mejor. Ni me digas que te alegras de verme si luego giras la cabeza cuando me ves venir. Que de esa manera sólo consigues que el frío de esta calle se vuelva aun más intenso. Y me siento aún más pequeño.
Yo sólo quiero seguir mirando a tu ventana, escondido para no molestar, por si algún día te da por asomarte... veas que siempre he estado ahí.


Escuchando "Whit or whitout you" de U2

jueves, enero 27, 2005

Saturday night

Hoy, me he levantado un poco alicaído pensando "ya es jueves, ya está aquí el fin de semana".
Y es que... siempre es la misma gente, los mismos sitios, la misma borrachera seguida de la misma resaca de domingo gracias al mismo garrafón y las mismas estupidas canciones tipo "antes muerta que sencilla". Todo esto dejándote las pocas pelas que le quedan a uno al pagar la hipoteca de una casa en la que nunca estás, pero que tanto me sangra. Es como el amor... nunca lo ves... pero siempre te duele.
En fin, está claro que es imposible que cambie los hábitos de fin de semana de los amigotes, sobretodo cuando son mayoría o el "raro" soy yo. Pero necesito cambiar algo. Necesito un aliciente que me haga esperar que llegue el fin de semana no sólo para hacer de marmota o para atiborrarme a partidos. Y es que... si me preguntan que haré la noche del tercer sábado de Mayo, podría detallar mis movimientos al minuto con poco margen al error. A veces me siento enjaulado. No es que lo pase mal, que estando con mi gente es casi imposible... Pero sí digo que siento que perdemos el tiempo viviendo la misma vida una y otra vez. ¿Cómo podría cambiarlo?... "Podría montar una buena en casa", aunque acabaría jodido etílicamente como casi siempre... "Podría irme al monte y hacer montañismo o alguna historia de esas", aunque acabaría jodido físicamente... Podría hacer un viajecito... ir a un concierto de no se quién ni se donde... o a una exposición en las misma circunstancias... o hacerme el arakiri... o "podría hacer ganchillo en casa pegándome una buena sesión de dvd". Mmmmm, sí... esa opción me pone, y es la más sensata.. Está decidido. Voy a pasar antes por el supermercado para comprar las botellas de Vodka, Pampero y Cutty Shark... y voy a llamar a los amigos, para que se vengan... Y luego, seguramente... iremos a los mismos sitios de siempre, con la misma gente de siempre , las mismas canciones de siempre y hasta las altas horas de la mañana de siempre... que al fin y al cabo, aunque casi siempre lo odie... este es mi mundo.


Escuchando "Pinkerton" de Weezer

miércoles, enero 26, 2005

A destiempo...

Entre las sábanas calientes he escuchado un susurro. He medio abierto los ojos entumecido, y he buscado a tientas con las manos alrededor. Como siempre... no estabas tú. Un poco asustado, me he levantado a merodear por la casa... y salvo la araña con la que desayuno todos los días no había nadie. Aún así, para asegurarme, la he despertado y preguntado. Ella me ha contestado que no, que no ha visto a nadie... que lleva toda la noche desvelada y no ha sentido nada, lo cual me tranquiliza. De vuelta a la cama he entrado en el servicio a mear, que todo hay que decirlo, y he aprovechado para echar un trago de agua. Por unos instantes me he quedado mirándome en el espejo, apreciando la horrible cara que se le queda a uno cuando se despierta a las cuatro de la mañana asustado... y después he dado otro trago de agua. Entonces... me dado cuenta de que estaba demasiado despierto como para ir a la cama, y he aprovechado para asomarme por la ventana a ver que actividad tiene mi calle un día de diario a esas horas, y para comprobar si había alguien.... que mucha gente de boquita se levanta a esas horas para trabajar. Y cual ha sido mi sorpresa, que a parte de no ver ni a Cristopher por la calle... estaba nevando!!!. Así que he sacado mi espíritu más perverso y he despertado con un poquito de mala leche a araña con la excusa de la nieve. Luego hemos aprovechado para desayunar... y nos hemos echado unas partidas a la Play hasta las siete y media. Como no... he vuelto a perder. Y cuando he visto esa cara de sadismo involuntario que le sale a uno cuando está apalizando a su contrincante en la Play que tenía la araña, he comprendido dos cosas: que había sido ella la que me había despertado con un susurro... y que no soy tan perverso ni tengo tanta mala leche.
Hemos acordado mi venganza ludópata para esta tarde... Pero ahora mismo me encuentro con sueño y no creo que aguante hoy mucho en pie. En cuanto llegue a casa pienso acostarme.
Y luego me pregunto por qué a veces siento que voy a un ritmo distinto del resto de la gente....


Escuchando "Gravity" de Our Lady Peace

martes, enero 25, 2005

Inercia

¿Sientes la inercia que me acerca a tí?.
Yo la noto en todas partes...
En los días alegres y en las noches tristes... La noto incluso en las baldosas de la acera que voy dejando atrás para así acercarme cada vez un poquito más a tí. En las canciones que escucho a oscuras escondido en algún rincón de mi habitación vestido de lágrima... En los besos impacientes que te guardo desde lejos... En mis manos, que te buscan a tientas entre toda una multitud de gente que viene y que va. En mis palabras.... y en mis silencios. Pero sobretodo en tus palabras, de las que me aferro. Y más aún... en tus silencios.

No sabes cuánto lamento que no lo notes...


Escuchando "Life gets in the way" de Budapest

lunes, enero 24, 2005

Zero

De nuevo lunes... Claridad, ¿dónde te perdí?.
Lunes es el día en el que toca organizar todo. Toca organizar mi casa... y toca organizar mi vida. Todos los lunes creo un nuevo plan de vida... la solución a todos mis males y todos mis bienes. Toca repasar esto o lo otro que pasó en los siete días anteriores mientras paso la balleta... Marcarme objetivos lucrativos mientras paso la fregona... Prometer cuidarme un poquito más y salir menos mientras saco la basura...
Todo en mi cabeza tiene pinta de tener solución, tengo en mis manos el cáliz sagrado... hasta el siguiente lunes, que mientras pase la balleta y vea los resultados obtenidos, no me quedara más remedio que volver a organizarlo todo. Claridad, ¿dónde te perdí?.

¿Señora de la casa?... ¿hombre de la calle?... En realidad no se dónde está la diferencia...
Hoy es lunes... hoy toca organizarlo todo.


Escuchando "Drive Away" de Gratitude

viernes, enero 21, 2005

Enciende la luz

Hoy sólo intento volverme a iluminar. Hay veces que me hago luz y brillo. Me contagio de la claridad de la gente y me atrinchero en ella...
Me esfuerzo por sobrevivir y me río de mi mismo, mi felicidad se envuelve de canciones que llevo en la maleta de los sueños. Anarquía de pensamientos circulan por mi mente... Se muchas cosas y a la vez no se nada... Se qué hacer y no tengo ni idea de cómo.
La luz al final del camino no es el fin, ni siquiera el principio del fin, no es ni tan sólo el principio... No es un comienzo, es un continuar. Es la mirada de unos ojos... la tímida sonrisa de unos labios que deseo me iluminen como fogonazos en la retina, mil flashes de cámaras retratando cada instante, para no olvidar, para llenar las paredes de una habitación con momentos mágicos, sinónimos de felicidad... retazos de esperanza de que existe algo mejor, de que hay una luz que puede brillar entre las sombras y borrar de un solo destello cien años de oscuridad
.
Y es que hoy, sin darme cuenta... me he vuelto a acordar de tí.


Escuchando "The figth song" de The Appleseed Cast

jueves, enero 20, 2005

Silencio

Hoy toca visita al otorrino... Esta puta afonía me tiene bastante preocupado. Me siento un cruce de Marlon Brando en "El Padrino" y de aquel "Perro Pulgoso" que sólo se reía.
El médico de cabezoni me recetó silencio... pero cuando uno en su trabajo se dedica a hablar con la gente, se vuelve complicado. Y sinceramente, estoy igual. Así que nada, a asegurarme... y a pasar un rato cabrón. ¿Perderé la voz? ¿Me tendrán que operar? ¿Tendré un tumor? ¿Será una infección de cojones? ¿Me recetará silencio?... Sinceramente, me preocupa. Y, como no, mi manera de ser me hace pensar en lo peor. Y le doy vueltas y vueltas a cada una de las posiblidades. Pero hay una cosa que me ha hecho pensar. Y es que... quedarme mudo, no sería lo peor. Quiero decir, sería un putadón... pero preferiría ser mudo que ciego o sordo. Al fin y al cabo, siempre fuí un tío de pocas palabras... Y siendo sólo mudo, podría hacer miles de cosas. Podría ver películas.... Ahorraría un montón de pasta con el móvil... Evitaría conversaciones absurdas con gente absurda... E incluso tendría excusa para los momentos embarazosos tipo "hace buen día"... Podría seguir oyendo música... Y jugar a la Play... y al Monopoly.... Y me quitaría de tener que cantar el "cumpleaños feliz" de turno que tanto me avergüenza... o incluso los estúpidos villancicos...
No se, se me ocurren mil situaciones que siendo ciego o sordo no podría hacer...
Así que... que coño!! Que me diga lo que me tenga que decir.
Si te da miedo, echale huevos.... y las cosas te saldrán bien.


Escuchando "Clarity" de Jimmy Eat World

miércoles, enero 19, 2005

Cerrado por reformas

Mi niño interior está enfadado conmigo porque le he engañado. No le tengo apenas en cuenta últimamente... Decidí intentar convertirme en adulto dejando atrás los sueños que de niño, hasta hace bien poco, aún tenía.
No es que yo lo decidiera... es que no hubo más remedio. Aunque tal vez, fuí yo el que decidió que no hubiera más remedio.
De cualquier manera... escogí el camino más corto, que no el más fácil... escogí olvidar. Fuí escondiendo por el camino poco a poco las pinturas con las que daba color a mis días... los dulces que regalaba a los niños... la calderilla que siempre tenía para los mendigos... las ganas de gritar de alegría... Incluso compré un paragüas para
evitar la lluvia, con lo bien que siempre me he llevado con ella.Y sin darme cuenta iba perdiendo poco a poco hasta mi sonrisa.
Mi casa ahora esta habitada por la apatía, la melancolía y el reproche que yo mismo me hago por permitir que todo esté así.
¿Y mi boca?... Mi boca esta cosida con los hilos que pierde este jersey para así no decir las palabras que no debo. Las palabras que sólo, sólo, sólo digo cuando duermo. Porque en sueños todo es más sencillo...
¿Y mis manos?... Mis manos están metidas en los bolsillos... para así no perder lo poquito que queda en ellos.
¿Y mis palabras?... Entumecidas y silenciosas por prudencia y por fuerza. Esperando su momento.
Hoy me siento la mitad de mí...


Escuchando "Canciones para el tiempo y la distancia" de Iván Ferreiro

martes, enero 18, 2005

En la oscuridad

Cuando las sombras vengan a buscarme, dame fuerzas para decir que no, que solo soy un vagabundo sin dueño y que no tiene nada salvo las ansias de vivir y un corazón remendado con hilo viejo de pescar. Que no me hagan andar por bordes de precipicios que tengo miedo a caer de nuevo y que esta vez no me pueda levantar. Y si me llamas hazlo fuerte, que oiga tu voz, que no suelo prestar atención, y si te llamo dime que vendrás, dime que sí, que puedo ser todo lo que quieras sin perder mi nombre. Puedo tener nuevas alas si me dejan volar y tocar con ellas el cielo y bañarme entre nubes de algodón. Aunque ahora vivo en la noche, donde las sombras me buscan y me acurruco en las esquinas donde no me vea nadie que no quiera mirarme, y esquivo los males, me oculto de los desprecios, evito aventurarme en luchas imposibles, pero si me miran tus ojos no podré negarme y brillaré y si me besan tus labios temblaran mis pies y renaceré de mis cenizas, cuando esté listo llámame, cuando estés lista avísame.


Escuchando "Pushing my senses" de Feeder