Porque a veces ese niño es más bien perverso y se empeña en esconderse...

jueves, febrero 22, 2007

De vuelta con las vueltas

Después de una temporadita en Barcelona... vuelvo cansado, pero con ganas. Con ganas de relax... con ganas de volver a la normalidad.
Estar en otra ciudad es algo extraño... Sobretodo si te rompen la luna con un ladrillo para robarte una PSP que encima ni es tuya... Sobretodo si te miran mal cuando respondes que no hablas catalán con cara de tonto... Sobretodo si te dicen que el jacuzzi de tu habitación cala al de abajo. Sobretodo si estás sólo, y encima trabajando.
Pero, no sé... aunque no me hubiera pasado ninguna de esas calamidades, es extraño estar en otra ciudad. Porque al menos a mí... siempre me pasa que creo confundir a la gente, a simples viandantes, con personas conocidas. O si alguien se me queda mirando... no sé, me da por pensar que igual me conoce, hasta que entras en razón y te acuerdas de que eres un forastero.
Otra de las cosas que siempre me pasan fuera... es que, de alguna forma me desinhibo. Me da por pensar que en la puta vida volveré a ver a esas personas... y me da por canturrear, hablar sólo... o hacer el loco, y gritar que me podría beber una leche caducada. Es una sensación liberadora.
De todas formas, lo peor de los viajes... son las vueltas, en las que quieres llegar a casa ya. Porque el viaje de ida, no sé, lo llevas de otra forma. Pero el de vuelta... buffff. El contar kilómetro a kilómetro... y ver que te quedan todavía unos 500... y hasta que bajas a los 400... arrggggg, que peor. El día que saquen un teletransporte, que simplemente chasquees los dedos, y aparezcas en casa... pienso ahorrar lo que haga falta, aunque tenga que dejar de salir, o comer todos los días pasta... para comprarme uno.
Una vez que ya llegas a zonas cercanas de casa, zonas que reconoces... la sensación es la leche. Y no digo ya cuando entras en tu amada Alcalá. O cuando llegas a casa, y piensas que en la puta vida te vuelves a ir. O... cuando te metes en tu cama, fresquita, y piensas que es la mejor cama del mundo.
Luego la normalidad, en el trabajo, en la panadería... al principio cuesta, porque parece como que te hubieras acostumbrado a la otra vida.
De todas formas, si algo me ha quedado claro en esta mía pequeña ausencia... Es que esté donde esté... siempre te llevo conmigo.


Escuchando "The Prayer" de Bloc Party

martes, febrero 06, 2007

+ - =

Que se apague el mundo...
Ver a todas las personas, con sus problemas... Todos con su stress, siempre mayor que el tuyo. Y pensar que el tuyo es mayor que el de ellos. Ver, que en realidad... las personas, no somos muy distintas. Nos diferenciamos por rubios, morenos, bajitos, calvos, gorditos, porque hablamos inglés o boliviano... Pero todos sangramos rojo, todos nacemos, todos morimos... todos cagamos.
A todos, aunque nos hagamos los duros, o seamos de distintas razas urbanas... nos emociona Ghost, o Pretty Woman, aunque las hayamos visto millones de veces. Y todos lloramos de pequeños cuando E.T. se va y deja a Elliot lleno de pena.
Todos vemos anuncios... Todos los tíos pensamos en el sexo, y qué coño, todas las tías también. Todos los tíos nos hemos hecho pajas y todas las tías... Todas las tías negais haberos tocado nunca.
Todos los tíos decimos que pasamos de Rocky, pero si la echan por la tele nos la tragamos... Y todas las tías alguna revista de marujeos se han "mamao". Y viceversa...
Todos somos curiosos... Todos somos morbosos... Todos tenemos secretos... Todos hemos pecado.
A todos los tíos nos gusta ver un buen culo por la calle, aunque a algunos les gusta más el ser garrulo y soltar el piropo cutre.... Y a todas os gusta sentiros observadas, aunque a algunas les gusta más que a otras que las suelten el piropo cutre.
Todos tenemos envidias... pequeñas, sanas, maliciosas... pero envidias. Todos convivimos con Araña... Y todos pensamos en alguna ocasión que España ganaría tal mundial....
Todos después de caer en cuartos (y ya ni eso)... nos convencimos de que jamás ganaremos el mundial. Aunque esa es una piedra en la que volvemos a tropezar, y todos... aunque no lo reconozcamos... volveremos a creer que ganaremos tal mundial.
Todos conocemos a alguien que tiene un primo o un compañero de trabajo que vió aquel programa en el que una niña... se dejaba chupar la pepitilla por su perro Toby, justo cuando entraba Ricky Martín en su casa para darle una sorpresa.
Todos hemos tenido miedo de los fantasmas en alguna ocasión... Y todos hemos hablado con Dios...
Todos nos afeitamos algo... Y a todos alguna vez nos suena las tripas... Todos alguna vez hemos sufrido por amor... Todos, queriendo o sin querer alguna vez hicimos a alguien sufrir por amor...
Todos tenemos un amigo con el que te llevas mejor... Y todos tenemos a alguien con quien te gustaría tener mejor relación... Pero claro, todos también tenemos nuestro orgullo.
Todos nos hacemos un poco de lío cuando intentamos transformar de euros a pesetas cuando nos son multiplos de 3... Y todos tenemos algún pequeño o gran vicio.
En realidad, se me ocurren mil motivos para poder afirmar que no somos muy diferentes. Pero... yo no sé los demás, que yo... es pensar en tí... Y aparacen en mis ojos veinte mares... y en mi pecho... mercromina.


Escuchando "Cardiff by the Sea" de The Ataris